Aparece una niña en su habitación, en plano general, en una fotografía. La habitación en sí es bastante luminosa, con colores cálidos, pero la cara de la niña es seria. Ella está encima de una casita de muñecas y, en el suelo en frente de ella, unos juguetes sosteniendo una sábana enfrente, como para salvarla si la niña se cae o salta. También se pueden ver, prestando atención a la imagen, que los demás juguetes de la niña en el armario y la cama la están mirando.
La luz se centra en la niña, al igual que la imagen, destacando ella la primera antes que los juguetes, a los que hay que prestar más atención para notar detalles; básicamente la imagen está preparada para que, de un golpe de vista, te fijes en la niña y en el logo de Chupa Chups.
La imagen deja espacio para parte de un armario, la cama de la niña y poco más, ya que se centra en la niña y los juguetes, quienes están casi en el centro, en un espacio. Esto, es, para que también se vean el eslogan y el logo de Chupa Chups.
El eslogan literalmente dice "es el fin del mundo sin ellos", hablando de las porras. Este está escrito en negro, con una letra alegre en cursiva.
NOTA: La traducción correcta sería "es el fin del mundo sin ellos", pero el eslogan menciona literalmente "it" o "eso/ello", refiriéndose a las porras. De esa manera se sabe que se refiere a las porras y no a los juguetes o a los niños.
En general, el eslogan en sí ya dice lo que la imagen pretende transmitir: "es el fin del mundo sin ellos", mientras que se muestra a una niña triste encima del tejado de una casita y sus juguetes dispuestos a salvarla, lo que indica que la niña se pretende suicidar porque no tiene Chupa Chups. Es un contexto algo oscuro, y aquí se entraría en un debate ético sobre si este tipo de temas deberían ser tratados en anuncios para productos, aún menos para niños.
Sin embargo, el ambiente de la imagen en general es risueño e inocente. Más que nada porque está claro que la niña no va a morir si se tira desde la casita. Como mucho, se hará un chichón. Y los juguetes tampoco van a alarmarse por ello ni mucho menos ayudarla, con lo cual, también se podría interpretar que la niña misma los colocó ahí y se subió a la casita para hacer pucheritos y que sus padres le compren Chupa Chups.
Obviamente, la imagen trata de llegar a los padres, que con suerte sentirán lástima por esa niña, reflejarán esa emoción en sus propios hijos, y les comprará Chupa Chups.
Realmente, no se puede decir que las porras estén dirigidas a un público de una determinada escala social o monetaria, puesto que son bastante asequibles, pero sí que se da la impresión de que esa niña vive en una casa pudiente o de clase media.
Destacan la personificación de los juguetes, la metáfora respecto al "suicidio" de la niña). También se podría mencionar la sinécdoque, puesto que los ChupaChups están directamente relacionados con los niños pequeños. Y, quizá, también la hipérbole respecto a la expresión de la niña, aunque puede que no esté muy alejada de la realidad, porque un niño sí que puede pillarse un berrinche por querer un ChupaChups a la de ya.

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